Mioma
QUE SON LOS MIOMAS UTERINOS ?
Los fibromas uterinos son tumores comunes del útero. Suelen aparecer durante los años en que generalmente se puede producir un embarazo y dar a luz. Los fibromas uterinos no son un cáncer, y casi nunca se convierten en cáncer. Tampoco están vinculados con un mayor riesgo de tener otros tipos de cáncer en el útero. También se conocen como leiomioma o mioma.
Los fibromas varían en cantidad y tamaño. Puedes tener un solo fibroma o más de uno. Algunos de estos tumores son demasiado pequeños para apreciarlos a simple vista. Otros pueden crecer hasta tener el tamaño de una toronja o ser más grandes. Un fibroma que crece mucho puede afectar la parte interior y exterior del útero. En casos extremos, algunos fibromas crecen tanto como para llenar la pelvis o la zona del estómago. Pueden hacer que la persona parezca embarazada.
Muchas personas tienen fibromas uterinos en algún momento de su vida. Sin embargo, es posible que no sepas que los tienes, porque a menudo no causan síntomas. Es posible que tu profesional de atención médica descubra fibromas durante un examen pélvico o una ecografía para el embarazo.
Síntomas

Ubicaciones de fibromas
Muchas personas que tienen fibromas uterinos no presentan ningún síntoma. En las personas que sí tienen, los síntomas pueden verse influenciados por la ubicación, el tamaño y el número de fibromas.
Los síntomas más frecuentes de los fibromas uterinos son los siguientes:
- Sangrado menstrual abundante o períodos menstruales dolorosos.
- Períodos menstruales más largos o frecuentes.
- Presión o dolor pélvico.
- Micción frecuente o problemas para orinar.
- Crecimiento de la zona del estómago.
- Estreñimiento.
- Dolor en la zona del estómago o en la parte baja de la espalda, o dolor durante las relaciones sexuales.
En pocas ocasiones, los fibromas pueden causar un dolor repentino e intenso cuando superan su riego sanguíneo y comienzan a morir.
Los fibromas suelen agruparse por su ubicación. Los fibromas intramurales crecen dentro de la pared muscular del útero. Los fibromas submucosos sobresalen dentro de la cavidad uterina. Los fibromas subserosos se forman por fuera del útero.
Cuándo debes consultar con un médico
Visita al médico si tienes lo siguiente:
- Dolor pélvico que no desaparece.
- Períodos menstruales abundantes o dolorosos que limitan lo que puedes hacer.
- Manchas o sangrado entre períodos menstruales.
- Problemas para vaciar la vejiga.
- Cansancio y debilidad continuos, que pueden ser síntomas de anemia, es decir, un nivel bajo de glóbulos rojos.
Busca atención médica de inmediato si tienes sangrados vaginales intensos o dolor pélvico agudo que aparece rápidamente.
Complicaciones
A menudo, los fibromas uterinos no son peligrosos. Pero pueden causar dolor y derivar en complicaciones. Estas incluyen una disminución de los glóbulos rojos que se denomina anemia. Esta afección puede causar fatiga por una gran pérdida de sangre. Si sangras mucho durante la menstruación, tu médico puede indicar que tomes un suplemento de hierro para evitar o ayudar a controlar la anemia. A veces, una persona con anemia necesita recibir sangre de un donante, lo que se conoce como transfusión, debido a la pérdida de sangre.
Embarazo y fibromas
Por lo general, los fibromas no interfieren en el proceso de embarazarse. Sin embargo, algunos fibromas, especialmente los de tipo submucoso, podrían causar infertilidad o pérdida del embarazo.
Los fibromas también pueden aumentar el riesgo de ciertas complicaciones del embarazo. Estas incluyen:
- Desprendimiento de placenta, que ocurre cuando la placenta, que es el órgano que aporta oxígeno y nutrientes al bebé, se separa de la pared interna del útero.
- Restricción del crecimiento fetal, que ocurre cuando el feto no crece según lo esperado.
- Parto prematuro, que es cuando el bebé nace antes de tiempo, antes de la semana 37 de embarazo.
Prevención
Los investigadores siguen estudiando las causas de los fibromas. Sin embargo, se necesita más investigación sobre cómo prevenirlos. Puede que no sea posible prevenir los fibromas uterinos. Pero solo un pequeño porcentaje de estos tumores necesita tratamiento.
Podrías reducir el riesgo de tener fibromas con cambios saludables en tu estilo de vida. Intenta mantener un peso saludable. Haz ejercicio de forma regular. Y sigue una alimentación equilibrada con mucha fruta y verdura.
Algunas investigaciones indican que las píldoras anticonceptivas o los anticonceptivos gestagénicos de acción prolongada pueden reducir el riesgo de fibromas. Pero el uso de píldoras anticonceptivas antes de los 16 años puede estar relacionado con un riesgo mayor.
Diagnóstico

Examen pélvico
Los fibromas uterinos suelen encontrarse por azar durante un examen pélvico de rutina. El médico puede sentir cambios irregulares en la forma del útero, lo cual sugiere la presencia de fibromas.
Si tienes síntomas de fibromas uterinos, es posible que necesites estas pruebas:
- Ecografía.Esta prueba utiliza ondas sonoras para obtener una imagen del útero. Puede confirmar que tienes fibromas y mapearlos y medirlos.
Un médico o técnico mueve el dispositivo ecográfico, llamado transductor, sobre la zona del estómago. Esto se llama ecografía transabdominal. También puede colocar el dispositivo dentro de la vagina para obtener imágenes del útero. Esto se denomina ecografía transvaginal.
- Pruebas de laboratorio.Si tienes sangrados menstruales irregulares, es posible que necesites análisis de sangre para buscar sus posibles causas. Entre estos análisis, se puede incluir un hemograma completo para verificar si hay anemia causada por la pérdida continua de sangre. Otros análisis de sangre pueden servir para buscar trastornos de sangrado o problemas de la tiroides.
Otras pruebas de diagnóstico por imágenes
Ecografía transvaginal

Histerosalpingografía

Histeroscopia
Si una ecografía no proporciona suficiente información, es posible que necesites otros estudios por imágenes, como:
- Resonancia magnética.Esta prueba puede mostrar con más detalle el tamaño y la ubicación de los fibromas. También puede identificar distintos tipos de tumores y ayudar a determinar las opciones de tratamiento. En la mayoría de los casos, las resonancias magnéticas se utilizan en personas con un útero más grande o en aquellas que se acercan a la menopausia, que también se conoce como perimenopausia.
- Histerosalpingografía.La histerosalpingografía utiliza un tinte para resaltar la cavidad uterina y las trompas de Falopio en las imágenes de rayos X. El médico puede recomendarla si la infertilidad es motivo de preocupación. Esta prueba puede ayudar a saber si las trompas de Falopio están abiertas o bloqueadas, y puede mostrar algunos fibromas submucosos.
- Para este examen, el médico inserta un pequeño telescopio iluminado, llamado histeroscopio, a través del cuello del útero hasta llegar al útero. Luego, inyecta solución salina en el útero. Esto hace que se expanda la cavidad uterina y permite al médico revisar las paredes del útero y las aberturas de las trompas de Falopio.
Tratamiento
No existe un único tratamiento que sea el mejor para los fibromas uterinos. Hay muchas opciones de tratamiento. Si tienes síntomas, consulta con tu equipo de atención médica cómo puedes aliviarlos.
Conducta expectante
Muchas personas que tienen fibromas uterinos no presentan síntomas. O bien, tienen síntomas levemente molestos con los que pueden vivir. Si ese es tu caso, la espera vigilante podría ser la mejor opción.
Los fibromas no son cáncer. Casi nunca interfieren con un embarazo. A menudo, crecen lentamente o no crecen, y tienden a encogerse después de la menopausia, cuando los niveles de hormonas reproductivas disminuyen.
Medicamentos
Los medicamentos para fibromas uterinos actúan sobre las hormonas que controlan el ciclo menstrual. Tratan síntomas como sangrado menstrual abundante y presión pélvica. No eliminan los fibromas, pero pueden encogerlos. Estos medicamentos incluyen:
- Agonistas de la hormona liberadora de gonadotropinas (GnRH).Para tratar los fibromas, impiden que el cuerpo genere las hormonas estrógeno y progesterona. Esto produce un estado temporal similar a la menopausia. Como resultado, el período menstrual se detiene, los fibromas se encogen y la anemia a menudo mejora.
Los agonistas de la hormona liberadora de gonadotropinas incluyen leuprolida (Lupron Depot, Eligard y otros), goserelina (Zoladex) y triptorelina (Trelstar, Triptodur Kit).
Muchas personas tienen sofocos mientras toman agonistas de la hormona liberadora de gonadotropinas. En general, estos medicamentos se usan no más de seis meses. Esto es así porque los síntomas reaparecen cuando se deja de tomar el medicamento y su consumo a largo plazo puede causar pérdida ósea. Algunas veces, los agonistas de la hormona liberadora de gonadotropinas se toman con dosis bajas de estrógeno y progestina. Esto se conoce como terapia de restitución con dosis bajas de hormonas. Puede disminuir los efectos secundarios y podría permitirte tomar agonistas de la hormona liberadora de gonadotropinas hasta 12 meses.
El médico puede prescribir un agonista de la hormona liberadora de gonadotropinas para reducir el tamaño de los fibromas antes de una cirugía planificada. O podría prescribirte este medicamento para ayudarte con la transición a la menopausia.
- Antagonistas de la hormona liberadora de gonadotropinas (GnRH).Estos medicamentos pueden tratar el sangrado menstrual intenso en personas que tienen fibromas uterinos que no pasaron por la menopausia. Pero no encogen los fibromas. Los antagonistas de la hormona liberadora de gonadotropinas pueden usarse dos años como máximo. Si los tomas junto con la terapia complementaria pueden disminuir efectos secundarios, como sofocos y pérdida de la masa ósea. En algunos casos, estos medicamentos ya incluyen dosis bajas de estrógeno y progestina.
Los antagonistas de la hormona liberadora de gonadotropinas incluyen elagolix (Oriahnn) y relugolix (Myfembree).
- Dispositivo intrauterino (DIU) liberador de progestina.Un DIU liberador de progestina puede aliviar el sangrado intenso causado por los fibromas. Sin embargo, solo alivia los síntomas. No encoge los fibromas ni los hace desaparecer. También previene el embarazo.
- Ácido tranexámico (Lysteda, Cyklokapron).Este medicamento no hormonal puede aliviar los períodos menstruales intensos. Se toma solo en días de sangrado intenso.
- Otros medicamentos.El médico podría recomendar otros medicamentos. Por ejemplo, dosis bajas de píldoras anticonceptivas pueden ayudar a controlar el sangrado menstrual. Pero no reducen el tamaño del fibroma.
Los medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINE) pueden ser eficaces para aliviar el dolor relacionado con los fibromas, pero no reducen el sangrado causado por estos. Los AINE no son medicamentos hormonales. Entre los ejemplos, se incluyen el ibuprofeno (Advil, Motrin IB, otros) y el naproxeno sódico (Aleve). El médico también puede sugerirte que tomes vitaminas y hierro si tienes sangrado menstrual abundante y anemia.
- Miomectomía laparoscópica. En una miomectomía, el cirujano extirpa los fibromas y deja el útero en su lugar.
Si los fibromas son pocos, tú y el médico pueden optar por un procedimiento laparoscópico. Se usan instrumentos delgados insertados a través de pequeños cortes en el abdomen para extirpar los fibromas del útero.
A veces, se usa un sistema robótico para el procedimiento laparoscópico. El médico mira el área del estómago en un monitor gracias a una pequeña cámara conectada a uno de los instrumentos. La miomectomía robótica le da al cirujano una vista amplificada en 3D del útero. Esto hace que el procedimiento sea más preciso que otras técnicas.
Los fibromas grandes se pueden extirpar a través de cortes pequeños si se rompen en pedazos con un dispositivo que corta el tejido. Esto se conoce como morcelación. Puede hacerse dentro de una bolsa quirúrgica para reducir el riesgo de diseminar células cancerosas que los médicos no esperaban encontrar. O bien, se puede prolongar una de las incisiones para extirpar los fibromas sin morcelación.
- Miomectomía histeroscópica.Este procedimiento puede ser una opción si los fibromas están dentro del útero, lo que se conoce como fibromas submucosos. Los fibromas se extirpan con herramientas que se colocan en la vagina y el cuello del útero.
- Ablación endometrial.Este procedimiento puede disminuir la abundancia del flujo menstrual. Se inserta un dispositivo en el útero que irradia calor, energía de microondas, agua caliente, temperatura fría o corriente eléctrica. Esto destruye el tejido que recubre el interior del útero.
Es poco probable que quedes en embarazo después de una ablación endometrial. Sin embargo, es una buena idea tomar anticonceptivos para evitar que un óvulo fecundado se forme en las trompas de Falopio, llamado embarazo ectópico. Sin tratamiento, el aumento de tejido podría causar un sangrado que ponga en riesgo la vida.
Con cualquier procedimiento que no extirpe el útero, existe el riesgo de que nuevos fibromas puedan aparecer y causar síntomas.
Procedimientos quirúrgicos tradicionales
Estas son algunas opciones para las cirugías abiertas tradicionales que utilizan una incisión más grande:
- Miomectomía abdominal.En este tipo de cirugía, se extirpan los fibromas mediante un corte más grande en el abdomen, que es la zona del estómago. Tu médico puede recomendarla si tienes más de un fibroma, fibromas muy grandes o fibromas muy profundos.
Muchas personas a las que se les dice que la histerectomía es su única opción pueden someterse a una miomectomía abdominal en su lugar. La formación de cicatrices después de la cirugía puede reducir las posibilidades de un embarazo en el futuro.
- Histerectomía.En esta cirugía, se extirpa el útero. Sigue siendo la única solución permanente comprobada para los fibromas uterinos.
La histerectomía hace que no se pueda tener hijos. Si también eliges que te extirpen los ovarios, la cirugía genera la menopausia. Entonces elegirás si quieres tomar terapia de reemplazo hormonal, es decir, un medicamento que puede aliviar los efectos secundarios de la menopausia, como los sofocos. La mayoría de las personas que tienen fibromas uterinos pueden elegir conservar los ovarios.
Morcelación durante la extirpación de fibromas
La morcelación es un proceso de dividir los fibromas en partes más pequeñas. Puede aumentar el riesgo de extender el cáncer si un tumor canceroso que no se encontró anteriormente se divide con la morcelación durante un procedimiento de miomectomía. El riesgo puede disminuir en los siguientes casos:
- El equipo de cirugía analiza los factores de riesgo de una persona antes de la cirugía.
- El fibroma se divide en una bolsa quirúrgica durante la morcelación.
- La incisión se expande para eliminar un fibroma grande sin morcelación.
Todas las miomectomías tienen el riesgo de entrar en cáncer que no se había encontrado. Sin embargo, las personas más jóvenes que no llegaron a la menopausia en general tienen, en general, un menor riesgo de cáncer no diagnosticado que las personas de más de 50 años de edad.
Además, las complicaciones durante la cirugía abierta son más frecuentes que la posibilidad de diseminar un cáncer desconocido a un fibroma durante un procedimiento de invasión mínima. Si el médico está planeando la morcelación, pídele que te explique los riesgos antes del tratamiento.
En los Estados Unidos, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) desaconseja el uso de un morcelador en la mayoría de las personas a quienes se les extirpan fibromas mediante miomectomía o histerectomía. La Administración de Alimentos y Medicamentos recomienda que las personas que se están acercando a la menopausia o que ya la tienen eviten la morcelación eléctrica. Las personas mayores que pasan por la menopausia o están entrando en ella pueden correr mayor riesgo para cáncer. Las personas que ya no quieren quedar embarazadas tienen otras opciones de tratamiento para los fibromas.
Si estás tratando de quedar embarazada o quieres tener hijos
Con la histerectomía o la ablación endometrial, no podrás tener un embarazo en el futuro. Además, la embolización de la arteria uterina y la ablación por radiofrecuencia pueden no ser las mejores opciones si quieres conservar el mayor grado posible de fertilidad.
Habla con tu médico sobre los riesgos y beneficios de estos procedimientos si quieres conservar la capacidad de embarazarte. Y si estás intentando activamente un embarazo, pide que te hagan una evaluación completa de la fertilidad antes de decidirte por un plan de tratamiento para los fibromas.
Si se necesita un tratamiento para los fibromas y quieres conservar tu fertilidad, la miomectomía suele ser el tratamiento preferido. Sin embargo, todos los tratamientos tienen riesgos y beneficios. Habla de esto con tu médico.
Riesgo para nuevos fibromas
En todos los procedimientos, excepto la histerectomía, pueden crecer plántulas (tumores diminutos que el médico no detecta durante la cirugía) y causar síntomas que requieran tratamiento. A menudo, esto se llama tasa de recurrencia. También pueden formarse nuevos fibromas que requieren tratamiento.